sábado, 19 de agosto de 2017

La imagen puede contener: cielo, crepúsculo, naturaleza y exterior 


 ESTRELLA ERRANTE

Qué pereza volver a las andadas;
a sacar una copia de las llaves,
a organizar de nuevo los armarios,
a alternar a los suegros con los padres...

Qué pereza pensar en las comidas,
en dónde ir a cenar en Navidades,
en los amigos bordes, en las siempre
incómodas trifulcas familiares...

Qué pereza tirar de mensajitos
en plan “Acuéstate, llegaré tarde”,
tener que recoger las zapatillas,
cerrar la puerta cuando vas al váter...

Qué pereza buscar almas gemelas
pudiendo seguir siendo estrella errante...
Qué tremenda pereza, a estas alturas
da pensar en volver a enamorarse.

#SafeCreative Mina Cb

viernes, 18 de agosto de 2017

 


ACOSTUMBRARSE

Millones de personas conviven a diario con el terror. Se saben candidatos a morir en cualquier lugar y a cualquier hora, zas, pasar por allí y tener la mala pata de cruzarse con el loco o con la bala. Así es la cosa. Despertarse en la cama, echarse al estómago un café y salir al mundo. A buscarse el currusco. A hacer recados. A llevar a los niños al colegio. Esas cosas que todos hacemos cada día. Y encontrar a la muerte en el camino y no volver. Y la familia esperando con la sopa en el plato. Llamando al móvil sin parar y sin que les respondan. Y olerse lo peor. Porque hay territorios en los que lo peor es lo que más se huele. Y largarse al lugar de la catástrofe buscando pistas entre los escombros. Y correr tras las camillas para ver los rostros de las víctimas. Y desear que no sea uno de los bultos embolsados que yacen en el suelo. Y gritar y sentir que tu garganta no es distinta de decenas de gargantas que gritan por la misma causa y en el mismo sitio. Y vivir tu dolor con el desasosiego de saber que no van escucharte. Que de nada sirve. Que eres solo uno más entre la masa de fantasmas dolientes que lloran a sus muertos sin que nadie haga nada. Y contemplar en torno a ti los rostros de personas habituadas a presenciar esas escenas a diario. Solidarias pero anestesiadas. Así es el ser humano. Instinto de supervivencia lo llaman. Así es como se refieren a la capacidad del cerebro para “normalizar” lo que no debería ser normal. Para habituarse a la tragedia y continuar viviendo. Para que la razón se imponga al sentimiento y la persona sea capaz de acostumbrarse.

Acostumbrarse.

Ahí reside el peligro.

#SafeCreative Mina Cb

No nos acostumbremos.

jueves, 17 de agosto de 2017

No hay texto alternativo automático disponible. 



AS DE CORAZONES

No sé si el devenir del universo
guarda un as en la manga
que pondrá ante mis ojos algún día.

Solo puedo decir que, de momento
no conozco otra magia
que el brillo turbador de tu sonrisa.

#SafeCreative Mina Cb

miércoles, 16 de agosto de 2017

No hay texto alternativo automático disponible. 



MATERIALIZAR LO VIRTUAL

Cada cual a lo suyo. Es esa la impresión que saco cuando abro esta ventana y me tropiezo con delirios, devaneos, miserias y pasiones varias. Cada cual a lo suyo y en su nido, pero todos surcando el mismo cielo azul marino con una banda lateral derecha que nos dice a quién le gusta qué. Aunque no nos importe. O mejor dicho, nos importe una mierda. Todos somos artistas: de la vida, del pincel, de la palabra, de la imagen, del deporte… en el mundo virtual todo está permitido. Hasta mentir. Hasta estafar. Hasta fingir ser otro y luego negarse a dar la cara. Hasta mantener interminables charlas con personas conocidas y luego no ser capaces de saludarnos cuando nos vemos por la calle porque, como se dice en las altas esferas, no hemos sido presentados, Y seguir con las confidencias a golpe de chat, protegidos de todo lo dañino, pertrechados tras las teclas y el cristal. En casa quietos. Seguros de que así nada ni nadie podrán hacernos daño.
Claro que a veces se da la circunstancia de que alguien nos llama la atención en medio de esta jungla. Por lo que sea. Porque ha elegido un alias que nos sorprende, porque ha colgado un texto que nos maravilla, porque se he currado una imagen que nos deja ojipláticos, porque ha compartido una canción que nos trae a la memoria un momento inolvidable… o simplemente porque tiene pinta de ser buena persona. Y vamos a su muro y le echamos un vistazo, ratón arriba ratón abajo, y al fin pulsamos sobre “añadir a mis amigos” y ya está. A esperar que nos acepte. O no. Y luego, como en la vida real, nunca se sabe. A veces esa primera impresión permanece bidimensional para los restos y otras se convierte en cafés interminables, asociaciones culturales, quedadas hasta las tantas de la madrugada, iniciativas solidarias, amigos para siempre, oenegés para dar acogida a animales enfermos e incluso abrazos que casi te hacen desaparecer del mundo.

De todo hay en la viña de Facebook.

#SafeCreative Mina Cb

martes, 15 de agosto de 2017

 


INCOMBUSTIÓN

Del mismo modo que las llamas se apagan
asfixiadas
al detenerse el viento
y quedar presas las ramas
amontonadas entre las piedras que sirvieron de trinchera

puede ahogarse un corazón
abrumado por el peso del afecto.

#SafeCreative Mina Cb

lunes, 14 de agosto de 2017

La imagen puede contener: cielo 



LUNAR

Ganas de irse del mundo un par de días,
de mandar a la mierda a todo cristo,
de dejar de aguantar a tanto listo,
de partirles la cara a un par de arpías.

Ganas de cometer mil fechorías,
de contratar a sueldo al anticristo,
de preferir no hablar de lo que has visto,
de pensar en tumbarse entre las vías.

Yo prefiero achacarlo al movimiento
de la luna fantástica y remota
que no se queda quieta ni un momento.

Pero a veces confieso que me brota
el negro y recurrente pensamiento
de que sobra en la Tierra mucho idiota.

#SafeCreative Mina Cb

domingo, 13 de agosto de 2017

 


DE CUANDO NOS PERDÍAMOS

Hubo un tiempo en que fuimos felices. En que los viajes eran aventuras. Pero aventuras de verdad. O sea que requerían una planificación, un esfuerzo, un trabajo que convertía su preparación en algo excitante. Empezabas a soñar con las vacaciones un par de meses antes; te pillabas la guía de cámpings de la biblioteca, le chorabas la del trotamundos a un colega, preguntabas a todos tus amigos cuál era el chiringuito donde las birras eran más grandes y más baratas. Y cuando llegaba el día señalado, te echabas a la ruta como quien se echa al monte, sin tener muy claro cuál iba a ser tu destino, muerto de la excitación y del sueño después de haber pasado la noche entera marcando con rotuladores de colores las rutas que tenías que seguir en aquel pedazo de mapa. Que eso no eran mapas de carreteras, eso eran sábanas de hotel de cinco estrellas. Que desplegar aquello sobre el salpicadero en plena ruta tenía más peligro que conducir hasta las trancas de cubatas. Que creo yo que aquellos mapas y el Heraldo de Aragón son los responsables de la deforestación de la Amazonia.

El caso es que, como decía, tú sacabas el armatoste aquél, se lo ponías en las manos al copiloto y pasabais los dos un viaje la mar de entretenido; él intentando seguir la ruta pese al bamboleo ocasionado por los baches y tú discutiendo sus instrucciones porque se daban de bruces con los indicadores de la carretera. La cosa era más o menos animada dependiendo de cuántos tripulantes llevabas a bordo; cuantos más viajeros, más rutas posibles. Todos conocían el camino mejor que tú. De modo que, cuando ya se te erizaba el moño de oír eso de “si condujese yo ya habríamos llegado”, parabas el coche en mitad de la subida de Azpíroz (cuando Azpíroz era Azpíroz y no esa mariconada en que se convirtió con la autovía) y le decías al listillo: “Vale… pues conduce tú”
Y entonces asumías el rol de copiloto tocahuevos. Y te pasabas el resto de la ruta “Mete 4ª”. “Acelera”. “Frena que te vas a tragar el camión a la bajada del puerto”. “Oye, tú el día que explicaron lo de la distancia de seguridad no fuiste a la autoescuela, ¿no?”. Y le discutías la ruta, diciéndole que era la tercera vez que pasabais por el mismo punto, y que a lo mejor, y sólo a lo mejor, os habíais perdido. Y el otro que no, que ibas a saber tú más que SU mapa, que decía que había que seguir esa dirección. Y tú que igual su mapa estaba un poco trasnochado, porque era de cuando todavía existía Castilla la Vieja… Y así hasta que la visión del inconfundible fogonazo de los hombrecitos verdes os dejaba mudos. A 120 en un tramo de 80. Y ya no abríais la boca hasta que llegaba medianoche y no quedaba abierta ni una mala gasolinera donde pararse a preguntar y teníais que aparcar donde fuera y dormir en el coche. Y a la mañana siguiente, entumecidos pero más espabilados, arrancabais el motor y veíais, a plena luz del día, que habíais aparcado justo en frente del puñetero camping que no habíais sido capaces de ver. Y a la vuelta de las vacaciones contabais la aventura a todos vuestros amigos, y a los compañeros de trabajo, y a la familia, y a los de la cola del súper, y al panadero….

Pero aquello se acabó. La modernidad nos ha fabricado un copiloto mandón, infalible y aburrido que nos da órdenes con su voz metálica, nos riñe si no le hacemos caso, nos advierte si nos aproximamos a un rádar. Y nos reprende si vamos demasiado rápidos, que algunos te pegan un toque de campana que se te ponen los pelos como escarpias. Y creo que hasta tosen cuando fumas.

En cuanto al copiloto, desprovisto ya de función, se pasa el viaje dormitando, tecleando mensajes por el whatsapp, tocando los botones del salpicadero y haciendo aviones de papel con las hojas del mapa de carreteras.
 
Ya va por Castilla la Nueva.
La provincia donde estaba Madrid.

#SafeCreative Mina Cb

sábado, 12 de agosto de 2017

 



 AÚN ES POSIBLE MORIR DE AMOR

Era atractivo, sensible y romántico. Le gustaban los animales y pasear a la luz de la luna. Y para variar, no era un sinvergüenza sin oficio ni beneficio, tónica habitual en la clase de hombres a los que ella atraía normalmente. De hecho, a cada momento se preguntaba por qué se había fijado en ella, que era tan vulgar, tan modosita… tan poca cosa.
O al menos así es como siempre se había sentido.

Fue un amor a primera vista, o mejor dicho a primera tecla. Un ciberflechazo. Porque el hombre perfecto tenía un pequeño defectillo… Estaba a casi mil kilómetros de distancia.
Pero ni siquiera ese detalle fue un obstáculo para que siguieran adelante con su amor. Y menos en la era del smartphone.

Se hallaban en ese primer periodo de embobamiento en el que se intercambian corazones y en que las conversaciones telefónicas se eternizan en un “Te quiero… cuelga tú; no, yo te quiero más, cuelga tú primero”. Y es que un adulto enamorado es igual de empalagoso que un adolescente con la diferencia de que tiene más pasta para pagar las facturas del teléfono. Y como eran un par de románticos se les iba el día en llamadas, fotos tomadas delante del espejo y mensajitos por el whatsapp.

Tenían proyectada una fecha para verse. Él iría a visitarla en breve. Habían quedado en una plaza céntrica. Ella había buscado un garaje para su coche cerca del lugar. Iba ensimismada, entusiasmada… feliz. El teléfono vibró. Él estaba a punto de llegar, guiado por el gps. Ella le respondió que lo esperaba en el lugar acordado. Le mandó un corazón. Él le envió otro y una cara sonriente. Ella tecleó “te quiero”. Él respondió ”yo a ti más”. Ella “mentira, yo mucho más”. Él “de eso nada, fui yo quien empezó tirándote los tejos”. Y ella “pero yo ya me había fijado en ti, so tonto…”. Y él otra vez “te quiero”. Y ella “yo más”.

No vio el semáforo. Ni el coche que venía de frente haciendo eses porque su conductor iba mandando mensajes por el móvil.
El impacto fue brutal.
La policía llegó unos minutos más tarde. Levantaron los cadáveres y elaboraron un informe que hablaba de imprudencia, de descuido, de pérdida del control del vehículo.

Pero todo es falso.

Murieron de amor.

#SafeCreative Mina Cb

viernes, 11 de agosto de 2017

La imagen puede contener: exterior 



SEQUÍA

La inspiración se pierde a veces
en páramos desiertos

y vaga a pleno sol,
ausente y desnortada,

en dirección contraria a nuestros pasos.

Y no sirve de nada el reclamarle
su inmediata presencia
ni el gritar al espacio
y dejar que el vacío nos devuelva los ecos
de poemas antiguos

y ya deletreados.

Solo queda tumbarse,
dejar morir los huesos un instante,
dormitar en la sombra a mediodía,

emborracharse casi cada noche

y cabalgar a lomos del desorden
sin silla y sin espuelas
el viento golpeándonos la cara
y el cabello enredado
perdiendo su color a cada instante.

Hasta quedar exhaustos,
vacíos,
derrotados...

ganosos de rutina y anhelantes
de paz y de silencio.

Y solo entonces

ella nos reclama.

#SafeCreative Mina Cb

jueves, 10 de agosto de 2017

La imagen puede contener: una persona 


 LA REALIDAD MÁS PRÓXIMA

Pese a las advertencias de su mujer, Andrés llevaba meses negando la evidencia, mirando hacia otro lado, no queriendo enfrentarse con la realidad, diciéndose que estas cosas les pasaban a los otros pero nunca a él, que era demasiado joven, que había de tratarse de algo transitorio, que seguro que si tenía un poco de paciencia el problema iba a solucionarse solo.
Pero no fue así. Bien al contrario, el asunto acabó tomado un cariz tan dramático que una noche, al acostarse, descubrió que le era imposible entregarse con normalidad a su actividad favorita.

De modo que a la mañana siguiente, por fin, decidió afrontar los hechos y acercarse a la farmacia.

El diagnóstico fue determinante:

Dos dioptrías nada menos.

#SafeCreative Mina Cb

miércoles, 9 de agosto de 2017

La imagen puede contener: cielo, planta y exterior 


AÉREO

Un espacio consciente y limitado
donde las emociones se condensen
y el tiempo fluya a sorbos
y el deseo se ajuste a la palabra
y la mente se ensanche y se divida
y el futuro discrurra
en pos de los segundos.

Y no haya previsiones
ni trazos de nostalgia...

No parece mal plan.

#SafeCreative Mina Cb

martes, 8 de agosto de 2017

 


 LO DEJO TODO...

Si tú me dices ven

aprendo a cocinar
ordeno los armarios
aparto la escritura
desatasco el lavabo
cepillo los sillones
engordo varios kilos
escucho radio tres.

Si tú me dices ven

me arreglo la melena
me olvido de los tacos
me adecento las uñas
me blanqueo las manchas
me visto de señora
me acuesto más temprano
reprimo mis impulsos.

Si tú me dices ven

al margen de mí misma
te aseguro que, al poco,
soy yo la que se va.

#SafeCreative Mina Cb

lunes, 7 de agosto de 2017

La imagen puede contener: una o varias personas 


 EL BAILARÍN

Nos encontramos por primera vez en alguno de los actos que menudeaban a lo largo del inicio de los ochenta, la década prodigiosa en que veníamos de inventar la libertad y las viejas prohibiciones habían caído sin dar aún lugar a que se dictasen las que las sucedieron.

Me sorprendieron su simpatía, su apertura de mente y esa mal disimulada pluma que su raza había tenido a bien admitirle un tanto a medias debido sobre todo a su genialidad. Dicen que su timidez se fundía al subir al escenario, que era un bailarín de una sensibilidad extraordinaria al tiempo que un modestísimo y excelente profesor de flamenco.

Hablábamos en aquellas tertulias de medio artistas de los sueños de cada cual: todos queríamos irnos al Sur, que hacía más calor y estaban el Mediterráneo, la Alhambra y el teatro de Mérida. Y toda la magia de un pasado más romántico que el del adusto Norte.

Se fueron esos tiempos de quimeras y nos sumergimos todos en la triste y prosaica realidad; algunos de aquellos lunáticos tertulianos partieron en busca de sus sueños, otros nos mantuvimos unidos por un tiempo y los más se sumergieron en la vorágine de sus carreras, sus familias y sus segundas viviendas en la playa.

Hace algún tiempo lo vi. Lo hacía lejos; pensé que había sido de los afortunados que escaparon al marasmo de este pueblo con ínfulas de cuidad, de aquellos a quienes sus ilusiones nunca abandonaron. Nos cruzamos cara a cara en una calle estrecha. Lo saludé tímidamente y él me respondió con una triste sonrisa desvaída. Caminaba apoyado en dos muletas, pegado a la pared, calculando trabajosamente cada paso, un pie y el otro y a un tiempo los bastones… los brazos… el cuerpo basculando torpemente.

Y me cagué un millón de veces en el destino, o en la providencia, o en el todopoderoso, o en aquél o aquéllo que había rellenado de plomo las suelas de ese hombre que un día tuvo alas en los pies.

#SafeCreative Mina Cb

domingo, 6 de agosto de 2017

 



PARADOJAS

A veces la perfección
consiste en asumir lo inacabado,
en dejar de correr tras lo imposible
y mirar al presente
con el entusiasmo de un niño
que todo lo descubre.

A veces la perfección
consiste en escuchar el ritmo de la vida
dormitando en las pausas
con un ojo cerrado solamente
para así no perderse ni un detalle.

A veces
la perfección consiste
en una sucesión de imperfecciones
que conforman el cuento
que nunca hemos dejado de escribir.

#SafeCreative Mina Cb
Imagen: Alex Ro

sábado, 5 de agosto de 2017

La imagen puede contener: guitarra 


MESTIZAJE

Creo que no hay mejor escuela que la admiración. Lo he venido constatando a lo largo de este verano un tanto intenso y bastante caluroso, que invita a estar en la terraza de un bar hasta las tantas y te permite así coincidir con la inquieta fauna nocturna que pulula por cierta zona cuyo nombre no voy a mencionar. Hace dos noches pasé la velada boquiabierta: un grupo de músicos de diverso estilo y procedencia coincidieron allí con tres guitarras de las menos malas y en lo que la tarde tarda en convertirse en madrugada le dieron al flamenco, al pop, al blues y al rock and roll... Y una vez más, mientras los contemplaba, silenciosa y feliz, me repetí que lo que nos hace converger no es la edad, ni la raza, ni la posición social, sino las inquietudes. Que poco importa que tu carnet de identidad cuente veinte o setenta mientras tropieces con gente a la que el espíritu se le ilumine con las mismas cosas que a ti.

Pero no es esta mezcolanza de etnias lo que más me flipa. En absoluto. Lo que de verdad me asombra, y hace que ciertas escenas se me graben a fuego en el cerebro, es todo lo que son capaces de aportarse; ese respeto hacia lo ajeno, ese intento de mezclar tendencias, ese desenfado con que la guitarra va de mano en mano, cambiando de sonido al ritmo de otros dedos... y sobre todo las miradas: los ojos hipnotizados ante la presencia del maestro. La admiración que se refleja en el semblante de un chaval de veintipocos que acaba de hacer algo de los Rolling y de pronto se queda como un bobo, fascinado y atónito ante el experto rasgueo de un gitano tocado por la magia de los dioses. Eso es lo que realmente me emociona: más que la música y la mezcla de culturas, más que lo variopinto de los ritmos; más que lo desigual de las edades... Me emociona hasta la lágrima ver esas expresiones en las caras de chiquillos que han pasado media adolescencia en un conservatorio y que se dan cuenta de repente de que no tienen ni idea: de que esos acordes no se los ha enseñado nadie; de que esa forma de tocar no la dan ni el pentagrama ni los métodos; de que probablemente, en el transcurso de toda su puñetera vida, no serán capaces de tocar así. Y no obstante los miran, alelados, y colocan la mano en torno al mástil sin perder de vista al otro, y lo intentan de nuevo mientras el instructor sonríe, paciente y complacido, y les indica cómo hay que poner los dedos... y lo hace honestamente, con generosidad, sin temor de que el otro pueda superarlo y desprovisto del menor atisbo de arrogancia; sabedor de que el arte es un camino a cielo abierto a través del cual los más versados han de guiar, en sus inicios, a los curiosos e infatigables principiantes.

#SafeCreative Mina Cb

viernes, 4 de agosto de 2017

 


 SIN EXCUSA

Atrás quedó ya el tiempo del reproche,
del llanto desbocado a cada instante,
de no poder mirar hacia adelante,
de contar los minutos cada noche.

Ya pasó la estación del desengaño,
de la lanza afilada y el veneno,
de confundir lo malo con lo bueno,
de ensuciar el amor y hacernos daño.

Ha llegado el momento del sosiego,
del perdón que sutura las heridas,
del “adiós” sin complejo de “hasta luego”.

Seamos, pues, dos almas convencidas
de que ya no hay excusa para el juego
y sigamos en paz con nuestras vidas.

#SafeCreative Mina Cb

jueves, 3 de agosto de 2017

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BURBUJAS

Existe un rincón en el fondo del alma donde duermen todas las preguntas que nunca nos hicimos, bien por temor o bien por desconocimiento. Cada una de esas cuestiones se halla encapsulada dentro de un capullo, una pupa protectora en cuyo interior se atrincheran nuestras inseguridades y nuestros miedos, los cuales pueden permanecer ahí, como nidos de golondrinas, amarrados al sitio, molestos parásitos que nos impiden ser felices, incluso hasta el final de nuestras vidas. A no ser que un día, de repente, recibamos la señal y se produzca un terremoto interior que haga moverse la sólida estructura, y las preguntas vayan saliendo al exterior, líquidas y humeantes como pompas de jabón, y floten a nuestro alrededor, suspendidas en el aire hasta colocarse delante de nuestros ojos, momento en el que estallarán una tras otra, e iremos viendo cómo esos elementos que hasta ayer nos atormentaban y nos impedían avanzar se descomponen delante de nuestras narices, plop, plop… y se disipan, atomizados, en la atmósfera, polvo eres y en polvo te convertirás, y cómo todas esas asquerosas pupas que nos oscurecían la razón se van convirtiendo primero en grises gusanos repulsivos y más tarde en coloridas mariposas que alzan el vuelo, juguetonas y bellas, y se pierden, despreocupadas, en pos de las cortinas de luz que el sol del atardecer dibuja entre los árboles en primavera, llevándose prendidos de sus alas los jirones de todos aquellos miedos que dormían pegados a nuestras almas pesarosas y que, poco a poco, habían ido ensombreciendo nuestras vidas hasta casi aniquilarnos y matar nuestra ilusión.

#SafeCreative Mina Cb

martes, 1 de agosto de 2017

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BREVE TRATADO ACERCA DE LOS BESOS

Creo que una de las cosas que perdemos al iniciar la vida adulta es la afición por los besos. No por los afectuosos, sino por los otros. Por los de verdad. Los besos labio a labio, diente a diente. Y es que parece que una vez que descubrimos otras zonas que besar y que morder se nos olvida la importancia de un beso bien dado. Sobre todo si llevamos en pareja mucho tiempo. Con la misma persona quiero decir. Y ya besamos de cualquier manera. Cuatro lametones y hala, al lío, rumbo al Sur que es donde está la miga.

Yo, no me ruboriza confesarlo, he llegado a extrañar esas sesiones de besos en los reservados de las discotecas, cuando nos pegábamos horas mirándonos y comiéndonos la boca. Y tocando lo que se podía. Que no era demasiado en esas circunstancias de padres severos que jamás nos hubiesen consentido usar la habitación para otra cosa que no fuera dormir. Y solos, desde luego.

Pues eso. Que echo de menos los besos dados con el alma, y no esos actuales, que parecen a veces una mera gestión protocolaria. Y es que en esto del beso hay mucho manazas. O bocazas más bien. Mucho áspid con la túrmix hiperrevolucionada que se cuela casi sin pedir permiso y sin el indispensable requisito de mirar a los ojos de antemano. Que los besos, al menos el primero, tienen que ir con rebote. Quiero decir que han de estar precedidos de un indicio, de un tímido esbozo que nos dé a entender que el otro está dispuesto. Porque hay veces que, por muchas señales que a uno le parezca ver, la otra boca no está por la labor. Y cuanto menos se meta la lengua menos se mete la gamba si hemos de ser claros. Y luego hay bocas que no están hechas la una para la otra. No se sabe por qué pero se siente. Son esos besos raros que no encajan por mucho que nos empeñemos. Que nos resultan ásperos, o muy acelerados, o demasiado torpes. Y luego ya está el tema de los hábitos adquiridos. Cuando cambias de boca tras haber bebido durante mucho tiempo de la misma. Y te cuesta hacerte a la nueva. Es un poco como estrenar zapatos. Aunque sean buenos y no rocen. Que lo notan los pies.

Hay, sin embargo, bocas que se ensamblan a la perfección desde el primer instante. Bocas que parecen llevar toda la vida buscándose. Y que se reconocen en el momento en que se encuentran. Y necesitan besarse de forma natural. Y son estos los besos más bonitos y perfectos, esos que hacen que el mundo se detenga y suenen violines a nuestro alrededor. Los que nos paralizan y tras los cuales podríamos morir plácidamente... aquellos que nos recuerdan a otros besos antiguos, tímidos besos inocentes y mullidos que dimos allá por la prehistoria de la vida, ese tiempo inconsciente en el que aún no habíamos hollado el húmedo terreno al que nos acaban conduciendo los besos con frecuencia.

#SafeCreative Mina Cb

lunes, 31 de julio de 2017

La imagen puede contener: una o varias personas 



RIESGOS

Entregarse a la danza del amor
en medio de un paisaje huracanado

desprovistos de abrigo y a merced
del traicionero viento tempestuoso
que nos arranca instantes del presente.

Náufragos del torrente sin refugio
sin rostro conocido, sin espacio
en el que reflejarse en los espejos,

sin historia común, a la deriva
del son que va marcando la existencia.

#SafeCreative Mina Cb

sábado, 29 de julio de 2017

La imagen puede contener: calzado 



EN POLVOROSA

A veces te equivocas de pijama
y te encuentras con algo no previsto
y puedes acabar, si no andas listo
confundiéndote incluso hasta de cama.

A veces se enrarece el panorama
y se organiza la de dios es cristo
y aunque sea un error (de nuevo insisto)
lo mismo hasta te cuelgan de una rama.

Hay veces que la límpida corriente
se enturbia hasta volverse farragosa
de puro remilgada y complaciente.

Y es cuando ya se ha puesto así la cosa
el momento de hacerse el inocente
y de ir poniendo pies en polvorosa.

#SafeCreative Mina Cb

jueves, 27 de julio de 2017

 



FLUJOS

Dar pasaporte al miedo
despojarse del siniestro fantasma de la posesión

y dejar que el azar tome las riendas

estableciendo vínculos
que a nada nos conducen...

Hipotéticamente.

#SafeCreative Mina Cb

martes, 25 de julio de 2017

La imagen puede contener: texto 


 Voy a por ti

Sin frenos y sin luces
desbocada suicida emocional
irreverente.

Voy a por ti

aunque me dé de bruces
contra la gris pared de tu cristal
en plena frente.

Voy a por ti

mi cara por tus cruces:
no ha de dolerme, si esto sale mal
eternamente.

#SafeCreative Mina Cb

domingo, 23 de julio de 2017

La imagen puede contener: cielo, árbol, noche, exterior y naturaleza 



Sácame de aquí.

Llévame a un lugar
donde incluso la luz sea silencio

y el dolor se evapore
como lo haría el hielo.

#SafeCreative Mina Cb
Imagen de JMiguel Jiménez Arcos

sábado, 22 de julio de 2017

La imagen puede contener: una o varias personas y personas sentadas 



CINE

Él le cuenta una historia. La vista fija en el mástil del banjo, pulsando las teclas. Sin dejar de hablarle.
Ella le mira con esa expresión que sólo existe cuando todo está por ocurrir.

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El espectador tiembla desde la butaca, el corazón esponjado y los ojos llorosos. Ojalá alguien -piensa él-, alguna vez, en algún lugar, llegase a mirarle como le mira ella.

Ojalá -piensa ella, sentada junto a él- él pudiera darse cuenta de que ya existe alguien que le mira así.

#SafeCreative Mina Cb

jueves, 20 de julio de 2017

La imagen puede contener: noche 


ESTÍO

Se me llenan los ojos de polvo y de volutas
de las risas flotando entre humaredas nocturnas,
de miradas que besan, de palabras que ocultan,
de infinitos paisajes diluyéndose en brumas,
de acordes que estremecen, de roces que desnudan,
de soles perezosos bailándole a la luna...

¡Ojalá este verano no se acabara nunca!

#SafeCreative Mina Cb


miércoles, 19 de julio de 2017

No hay texto alternativo automático disponible. 


LIMPIA, FIJA Y DA ESTERTOR

Yo es que me los imagino. A todas sus excelencias ahí, una mañana de domingo, en la Plaza Mayor, delante de la estatua del rey ese que va a caballo, con la peña posando para el afoto y los mimos mimando y la tuna cantando el clavelitos... y ellos sentadicos en una terraza, el octavo rioja, ahí, a pleno sol, con la sesera bien caliente, y pidiendo al camarero unas tapitas. Y empezando a bromear con la cocreta ... pues mire usted, don A mayúscula, habría que modernizarse e incluirla... y el señor Hache, bastante cabreado porque desde que se cargaron a la Che tiene el doble de curro, diciendo que ni hablar, que a vacilar a la Cibeles que es de piedra. Y el miembro Erre sacando a colación la empanadilla de Móstoles. Y todo el academierío partiéndose la caja, con sus trajes y sus pajaritas y un sol de justicia, y la peña blasfema y profana preguntándose que quién (acentuada porque se puede poner detrás “cojones”) son estos vejestrorios que montan tanta bulla. Y otra ronda de tintos, y ya puestos, sácanos la tapa que te salga de la servilleta. Y les saca unas albóndigas y ya la hemos liado. Otra de mosqueo. Y ahora es mister Zeta quien comenta que si se puede cocreta también se puede almóndiga... que en su casa siempre las han llamado así. Y el jefe de la tribu que saca la libreta de gala, se pone los anteojos y lo apunta. Y el académico más moderno, que debe ser la Doble uve, echa mano a la tablet y le pide al barman la clave de internet. Y para cuando se quieren dar cuenta la cosa ya no tiene arreglo; el chandrío ya está hecho. Y todos los medios se hacen eco de la novedosa novedad. Almóndiga y cocreta se han ganado una plaza en el olimpo de la RAE. Y es entonces cuando el único académico sensato se levanta de la mesa y vocifera “Iros todos a tomar por culo”. Y el presidente, muy digno él, se le encara y le suelta: “Disculpe usted, mi querido congregante; es “idos” y no “iros”.

Y se pide otro tinto.

#SafeCreative Mina Cb

lunes, 17 de julio de 2017

 La imagen puede contener: nubes, cielo, exterior y naturaleza


PÁJAROS

Aprovechar el viento racheado
para tomar impulso y elevarse
contemplando el paisaje desde el cielo...

Pájaros de colores
replicantes de Ícaro
que despliegan sus plumas enteladas
a merced del espacio
del azul universo inabarcable
donde agitan sus alas
impregnadas de luz.
 
#SafeCreative Mina Cb

sábado, 15 de julio de 2017

 



Mariquita punteada
mariquita colorada

mariquita resalada
que se asoma, descarada,

colorida y confiada
por el plato de ensalada.

Mariquita. mariquita
alza el vuelo por favor
que eres tú muy chiquitita
y se acerca el tenedor.

#SafeCreative Mina Cb

viernes, 14 de julio de 2017

 



AL AZAR

Este juego sin reglas te conviene
mientras no se nos vaya de las manos
y nos crezcan de pronto los enanos
(jugar con la atracción es lo que tiene)

Este “sí pero no” sin traducciones
que encandila y a un tiempo desconcierta
me deja la ventana siempre abierta
pero luego me atranca los portones.

Este ser o no ser tan inquietante
que cuelga de los cuernos de la luna
sostenido a la vez que vacilante...

Esta contradicción recalcitrante
de tenorio burlando a la fortuna
es lo que te hace tan interesante.

#SafeCreative Mina Cb

jueves, 13 de julio de 2017

La imagen puede contener: océano, exterior y agua 


EL INFINITO

El infinito existe. Se despliega en las tardes de verano, cuando el sol se ciñe a las ideas y el silencio muta en paz inacabable, y el desierto te absorbe y te diluye, volviéndote lagarto perezoso, pegándote a la piedra y convirtiendo en olvido las pequeñas cosas que inquietan a tu mente.

El infinito existe y se prolonga, árido y polvoriento, amontonando nubes amarillas al filo del azul de horizonte, desatándose, eterno y luminoso, entre el tímido amanecer amodorrado y la dulce, dorada y complaciente caída de la tarde.

El infinito existe y nos deslumbra, vívido y complaciente, abriendo su abanico iridiscente, desplazando, gozoso, sus pinceles, sobre grietas, barrancos y terrazas, creando laberintos en lo umbrío, difuminando grises y naranjas, maquillando a la tierra... Transformando el paisaje.

El infinito existe. No está lejos.

#SafeCreative Mina Cb

miércoles, 12 de julio de 2017

La imagen puede contener: una o varias personas e interior 



ATRACCIÓN METAL

Ayer volvieron a besarse. Como el otro día. De improviso y a mis espaldas. Yo no pensaba que fuera a repetirse, pero parece ser que existe entre ellos una atracción irresistible. Fatal incluso. Él me guía de forma equivocada, ocultándola a mis ojos tras el ángulo muerto. Y yo estoy tan pendiente de los otros que ni reparo en su presencia. Calibro la distancia y evalúo el riesgo. Confío en él. Cómo no voy a hacerlo si no me falla en otras ocasiones. Pero con ella sí. Reculo un poco y tomo posiciones. Enderezo. Avanzo con cautela hasta tener muy claro que nada hay a la vista. Acometo entonces, decidida, la maniobra final, y zas... el golpe.
Solo entonces la veo, enhiesta y gris, el globo luminoso burlándose de mí desde el retrovisor tras abollarme el parachoques. Y pienso, mientras me pongo los dedos en la nuca, que esta historia de amor de mi Citroën me acabará costando un esguince cervical.

#SafeCreative Mina Cb

martes, 11 de julio de 2017

 


 TARJETAS

Ya no me cabe la foto
de mi novio en la cartera…
ya no me caben los kleenex,
ya no me caben las perras…
Y es que el espacio que antaño
ocuparon las monedas
y los billetes lo ocupan
hoy un millar de tarjetas…

Todo empezó con la Visa,
tan funcional y moderna,
que lo mismo te servía
para pagar una cuenta
del súper, que pa sacar
cuatro o cinco mil pesetas
del banco sin hacer cola
y sin la oficina abierta.
Luego llegó la del nif,
oséase la de hacienda,
más tarde la sanitaria…

Y después, y a tumba abierta
se desató de repente
una lluvia de tarjetas:
La travel club, tan azul,
tan generosa y viajera,
la del corte inglés, tan verde
tan pija, tan pinturera,
la del día, colorada
como una capa torera,
la del carrefour, que tiene
dibujadita una flecha,
la del eroski, que es red
y te deja sacar perras,
la del cine, la del párking,
la de la gasolinera,
la del café de la esquina,
la del salón de belleza,
la de la peluquería,
la del gimnasio, la nueva
Visa que aún no has activado
porque funciona la vieja
y que llevas, por si acaso
metidita en la cartera.
La tarjeta para el metro,
la tarjetita de Iberia,
la de fichar en el curro,
la del bus, la de la escuela,
la del club de vacaciones
y la de la biblioteca...

Y yo es que ya me confundo…
ya no sé cual es la buena,
llevo al día la de eroski
y se enfadan las cajeras,
llevo al médico la travel
y no me dan las recetas
llevo al banco la del cine
y me mandan a la mierda…

No puedo más, lo confieso…
Esto ya se me apodera…
Por dios, si hasta el otro día
el mendigo de la acera
del super me colocó
en la mano una tarjeta
de fidelidad que dice:
“Su pobre de cabecera
le agradece las propinas
y le sujeta la puerta”

#SafeCreative Mina Cb

lunes, 10 de julio de 2017

La imagen puede contener: comida 



CÓMO CONQUISTAR A UN ROMÁNTICO QUE SÓLO CREE EN LOS FLECHAZOS

1- Intentar un primer acercamiento para valorar si el esfuerzo merece la pena, puesto que va a ser una tarea complicada.

2- Olvidarse de plazos. Vamos, que si tienes una boda de aquí a un mes ni te plantees ir a llevarlo como acompañante.

3- Armarse de paciencia y, sobre todo, meterse en la mollera que todo atisbo de triunfo puede ser una percepción equivocada. Es cabezón y no lo pondrá fácil.

4- No mostrar interés por conocer la apariencia física de sus anteriores novias. Intentar imitarlas no servirá de nada. Las lleva grabadas a fuego en la memoria y no hay clon que valga. Son irrepetibles.

5- No llevar de manera recurrente la conversación hacia terrenos que den a entender nuestras intenciones; esto es, lo compatibles que podemos ser en ciertos temas o lo bien que iba a fluir todo entre nosotros. Lo tomará como intentonas de echarle el cazamariposas para cerrarlo luego. Y a los románticos les va la libertad.

6- No tratar de besarlo. O de tocarlo. Salir con él como si fueras con un Gremlin, evaluando los riesgos de tomarte ciertas libertades y manteniendo más o menos la distancia que guardabas con los chicos que te sacaban a bailar a los catorce años.

7- No pedirle que te presente a sus amigos. Que lo mismo se creen que hay algo entre vosotros y luego se dedican a tomarle el pelo. Y alguien que no merezca ni su insomnio ni que las pase putas por su causa no puede ser tomado en serio. A nivel sentimental, nos entendemos.

8- No decirle jamás que está muy guapo, que tiene una sonrisa irresistible o que te encanta cómo le sientan las camisas. Te contestará que no se arregla nunca y que es así. Y que lo de la sonrisa tampoco es para tanto. Que George Clooney la tiene más bonita.

9- No intentar disuadirle cuando, al fin de la primera cita, te diga que ni se te ocurra enamorarte porque tus hormonas no destilan en perfume que le pone a cien. Tú hazte la sueca y sigue arreglándote y tratándole como si tuvieras posibilidades. Aunque te siga mirando como si fueras la venus de Cirene. Pero vestida y sin mutilaciones.

10- Y, para terminar: nunca, lo que se dice NUNCA, le hagas ver que has detectado cualquier signo de debilidad tal como mirarte cuando cree que tú no te das cuenta, hacer algún elogio a tu peinado o a tu indumentaria o incluso, y ya rizando el rizo, echarte la mano encima aunque sea para evitar que te despeñes por un desfiladero. Mantén la dignidad y hazte la tonta.

Anexo: No está garantizado que este decálogo sea de utilidad. Es más; a mí jamás me ha funcionado.

#SafeCreative Mina Cb

domingo, 9 de julio de 2017

La imagen puede contener: planta y cielo 



Cuando las palabras se perciban como dardos venenosos
y todo intento de diálogo
se convierta en un análisis sintáctico

y los besos entablen
treguas más engañosas
que las de los tratados de la ONU

y el sabroso aperitivo se troque en rancio y turbio
café recalentado
que destroce el menú

y no haya melodía
que enmudezca al orgullo

ni olvido que devuelva
la paz a la memoria...

No sigas intentándolo:

Es hora del adiós.

#SafeCreative Mina Cb

sábado, 8 de julio de 2017

La imagen puede contener: una o varias personas, montaña, cielo, exterior y naturaleza 



HACIA LA LUZ

Hay un dulzor oculto entre las lágrimas
de los mares salobres
que hacen resbaladizo el pavimento
de algunos callejones sin salida.

Es un crujido insomne y enmohecido
que acompaña a menudo a los adioses
e inunda de tristeza
la visión del amor desangelado
y no correspondido.

Hay un grito a los cielos, medio risa
medio alarido a la aventura,
unos labios que rezan al vacío
a un dios inexistente
y hacedor chapucero de milagros.

Hay un “may day”, un “socorro”, un ciento doce,
un “el que quiera vivir, que me acompañe”
al que nos aferramos
cuando todo se vuelve incomprensible
y ya no nos consuelan las palabras
ni las voces amigas
ni la música.

Pero aún así
sabemos

que seguirá girando el universo.

#SafeCreative Mina Cb

viernes, 7 de julio de 2017

La imagen puede contener: una persona, exterior 



CUENTA ATRÁS

Quiero beber tu piel a tragos largos
antes que el tiempo pase
y acartone mis hombros
irremisiblemente
sin posibilidad de cirugía
que remedie el desgaste.

Quiero fagocitarte vorazmente
antes que nos sorprenda
el curso de la vida
y el mañana se torne
un cálido pasillo sin rincones
en los que desollarnos.

Quiero vaciar mi cuerpo junto al tuyo
antes que se terminen
tus ganas y las mías

y sólo quede el sueño
nostálgico y azul del resignado

colchón de la ternura.

#SafeCreative Mina Cb

jueves, 6 de julio de 2017

 


¿QUIÉN NECESITA UN REVÓLVER TENIENDO CIERTOS INQUILINOS?

Yo siempre había querido tener un animalito. Desde la infancia: un amiguito peludo y cálido con quien jugar. Pero mi madre que no quería ni oír hablar de mascotas, insistía en que lo que yo necesitaba no era un perro, sino un novio. Pero yo, que soy bastante cabezona, desoí sus consejos y en cuanto tuve un piso para mí solita me puse manos a la obra y, mira por donde, me tropecé a la vez con dos animales de compañía:
El primero era un chico moreno bastante resultón que me vaciaba la nevera y el cajón del embutido. El segundo era un felino más silencioso y menos gorrón.

Lo que yo no sabía por aquel entonces era que con las mascotas pasa como con los melones... que hasta que no los tienes en casa y los pruebas no sabes cómo te van a salir... Y una vez cerrado el proceso de adopción, adquisición o lo que sea, no hay manera de devolverlos a su lugar de origen...

Yo escogí una linda gatita de ojos verdes... era chiquitina, tenía la cabeza grande, y esas orejitas puntiagudas que hacen de los bebés felinos unas criaturitas tan adorables...

Cuando llegamos a casa, le coloqué una confortable cestita al lado del radiador y metí dentro una manta vieja... le puse un platito con comida y otro con agua y le preparé una bandeja de arena.
El animalito, para responder a mis atenciones, se escondió detrás de la pata de una mesa y permaneció allí durante varias horas, mirándome como si mi intención fuera la de engordarla para servirla en la cena de Nochebuena. Finalmente, me cansé de esperar a que saliera de su escondrijo y me fui a dar una vuelta.
Cuando volví a casa unas horas más tarde, la gata se había zampado toda la comida, se había hecho pis y caca en mitad del salón y yacía espatarrada sobre el sofá, ocupando mi sitio. Cuando intenté moverla, agitó su pequeña y dulce patita y me sacudió un zarpazo en la muñeca que estuvo a punto de costarme la muerte por desangramiento.
Entonces tuve claro que mi vida ya nunca iba a ser la misma; que, durante al menos 10 años, que es más o menos la esperanza de vida de un felino doméstico sano y bien alimentado, había de resignarme a compartir mi sacrosanto sofá con la fiera aquélla, y que ojito si sólo por un momento intentaba disuadirla de ello, porque entonces corría el riesgo de que me saltase a la cara para destrozármela mientras dormía la siesta.

Pero aquéllo sólo fue el principio: no sólamente era agresiva, sino también huraña... y viciosa. Lamía los golletes de las botellas de cerveza, y cuando alguien venía a casa, o bien se escondía en un armario, o bien bufaba, gruñía y arañaba a mis huéspedes... De hecho, este eventual riesgo de que mi mascota acabara con mi vida social, y sobre todo amorosa (estuvo a punto de despedazar a mi novio cuando éste se vino a vivir conmigo) fue lo que me hizo plantearme su abandono...

Pero... ¡Ay!
¿Alguien entre vosotros se ha embarcado alguna vez en la difícil tarea de desprenderse de un animal de compañía? Porque a ver, tú tienes un marido que se te funde la pasta y, aprovechando una de sus ausencias, haces las maletas, le dejas una nota en la nevera y luego le mandas a tu abogado y sanseacabó. Pero tienes una mascota que te maltrata y la cosa cambia. Si es un pez aún puedes echarlo por el desagüe, pero si es un gato o un perro y te planteas (sólo te planteas) desembarazarte de él... ¡Ay, amigo....! ¡Éso son palabras mayores!

Sí, porque primero te encuentras con el rechazo de la sociedad... sobre todo de la Protectora de Animales, que te dice que te jodas y bailes, que si fuera un hijo también tendrías que cargar con él... luego con el del veterinario adonde vas a comprar la píldora para poder adormecer a la fiera y echarle el guante para meterla en una jaula... y finalmente con el peor de los jueces...
¡¡¡Tu propia conciencia!!!
Que cuando ya has comprado la pastilla y tienes preparada la carne para esconderla, cuando ya has hablado con un amigo que cría gatos en el jardín de su casa y ha accedido a acogerla, cuando ya has preparado la jaula, cuando ya estás decidida del todo... La meteorología y tu Pepito Grillo se confabulan en tu contra y empieza a nevar.. pero no cuatro copos de nada...
No...
Un temporal como para organizar una carrera de trineos...

Y el animal te da pena... pobrecillo, míralo, con esos ojitos verdes, maullándote lastimeramente desde detrás de la pata de la mesa donde se escondió el día que lo trajiste a casa... y tus ojos se llenan de lágrimas... tantos recuerdos, tantas cicatrices en los brazos, tantos desgarrones en la colcha..

Y finalmente te acercas...
Lo abrazas...
Lloráis juntas...

Y le pones a tu novio las maletas en la puerta.

#SafeCreative Mina Cb
(Del blog "Bridget Jones era anglosajona y además de mentira")

miércoles, 5 de julio de 2017

La imagen puede contener: una o varias personas 



INSOMNIO

La vigilia se impone
dejando al descubierto las heridas

y la letra se rasga y se abre en dos
como atacada,
tocada por el filo de la espada de la decepción
y del desánimo

y el cielo es gris
y el frío enturbia las entrañas y los ánimos
y el alma se desboca,
despeñándose
pálida y absurda

por el húmedo y vertical pasillo de la angustia.

Y todo es
(no cabe duda alguna)
un espejismo oscuro
que el cerebro se inventa
para sembrar la duda y la discordia

y acabar con la paz.

#SafeCreative Mina Cb

martes, 4 de julio de 2017

 



EL APASIONANTE Y ESPUMOSO MUNDO DEL CHAMPÚ

Confieso que mis conocimientos sobre cosmética son más bien elementales. De hecho, yo me había lavado el pelo toda la vida con uno de esos champús de marca desconocida, una litrona plástica rellena de líquido transparente, viscoso y discretamente perfumado que me quitaba la grasa del pelo. No me dejaba una melena como la de la Penéolope Cruz pero tampoco es que me haga mucha falta puesto que yo no aspiro a llamar a gritos a Pedro Almodóvar desde el escenario de un salón lleno de celebritys.
Pero el otro día una amiga me convenció de que a partir de una cierta edad (que no confesaré) lo mejor es utilizar un producto más específico a tus necesidades.

Así que me planté delante del lineal de los champúes del supermercado de mi barrio y allí fue donde realmente tomé conciencia de que había pasado toda mi existencia instalada en el pasotismo y la ignorancia.
Porque elegir un champú es más difícil que elegir un novio… ¡Qué digo un novio…!

Elegir un champú es más difícil que elegir un vestido de boda.

Para empezar, ahora ya no se utiliza la palabra “pelo”, que queda muy ordinario. Y en cuanto a la variedad, hace falta tener estudios superiores para decirse. Hay champús para rubias, para morenas, para pelirrojas, para teñidas, para canosas… hay champús para pelones y para pelados; para casposos y para grasosos; para recios y para débiles; para lisos, para rizados y para ondulados; para castigados, para quebradizos, para delicados… Para niños y mayores, para hombres y mujeres… hasta para caballos encontré. Y estoy segura de que existen incluso variedades para calvos. Y luego están los acondicionadores, los suavizantes y las mascarillas que siguen la misma gama. Y los productos para alisar, desencrespar, desrizar, colorear y decolorar. Y están todos juntos, que no revueltos en la misma balda, que aquello es como ver al ejército de Pancho Villa en formación, todos con gorros diferentes, mirándote de soslayo desde su atalaya e incluso alguno susurrándote al oído: “Cómprame a mí que llevo seis meses en esta estantería porque aquí no vienen clientes con el cabello moreno, casposo, frágil, ondulado, quebradizo y tendente a la caída”.

En fin, que tan perdida me hallaba que agarré por banda a una cajera que iba a pesar un manojo de plátanos y le pregunté:
“Vamos a ver, señorita, si yo tengo el pelo liso, fino y moreno… ¿qué se supone que tengo que utilizar? Porque, en base a la lógica, lo que debería hacer con mi pelo un champú específico para mi tipología es alisármelo y realzarme el moreno. Pero si nos atenemos a la naturaleza humana, que nunca está contenta con lo que tiene, el resultado debería ser una melena afro, rubia platino y recia como la pelambrera de un león. ¿Sabe usted, señorita, si las recetas de los champús obedecen a la lógica científica o a la fantasía del usuario? ¿Cree usted que si yo utilizo este producto voy a quedarme como estoy o, por el contrario, me voy a transformar en una obsesa sexual como la del Herbal Essences? ¿Voy a enamorar a Richard Geere? ¿Van a seguirme los hombres por la calle? ¿Voy a despertar pasiones? ¿Voy a saltar al estrellato? ¿Voy a cabalgar por las verdes praderas, cual Lady Ghodiva, los cabellos al viento y las domingas al aire? ¿Voy a aisistir a recepciones donde la anfitiriona reparta Ferrero Rocher? ¿Voy a…?

“Señora, - me interrumpió la dependienta, muy seria y sin soltar los plátanos- lo que su cabeza necesita no es un champú. Es un psiquiatra”

#SafeCreative Mina Cb

lunes, 3 de julio de 2017

No hay texto alternativo automático disponible. 


LA MIRABA

La miraba como si los casquetes polares fueran a derretirse en ese instante y la humanidad estuviera condenada a perecer. Como si las alambradas de las fronteras estuviesen a punto de desaparecer y todos los pueblos hostiles pudieran enzarzarse y provocar en unas horas un conflicto de fatales consecuencias. Como si un violentísimo seísmo fuese a desencadenar la formación de gigantescas olas en todas las costas de la Tierra que borrasen para siempre cualquier signo de vida. Como si del cielo fuese a descargar una tormenta inacabable y pavorosa, un atronador diluvio luminoso y eléctrico que no dejase piedra sobre piedra. Como si el dinosaurio de Monterroso se hubiera materializado, mutando en gigantesco carnívoro, y fuese a devorar a todos los hombres y mujeres antes de que la ciencia diera con una solución para parar el holocausto. Como si un incurable cuadro depresivo se hubiese apoderado del ánimo del sol y este se apagase de forma repentina, cubriendo al mundo de frío y de tinieblas. Como si las bestias fueran a extinguirse, los campos a agostarse y el agua a evaporarse, y desaparecieran para siempre cualquiera de los elementos de la cadena alimentaria. Como si las flores, los árboles, el verdor de los paisajes, la música, la poesía y en general todas las cosas que embellecen la vida y que la hacen merecer la pena se fueran a convertir en humo y ya no quedase posibilidad de disfrutarlas nunca más. Como si el sentimiento del amor amenazara con extinguirse del corazón humano y él fuera el responsable de garantizar, con su mirada, la salvación del mismo.

Así la miraba.

#SafeCreative Mina Cb

Pinchar para el audio:
http://www.ivoox.com/miraba-audios-mp3_rf_19595086_1.html 

domingo, 2 de julio de 2017

 



DE NADIE

Existe un tiempo muerto
un vacío sin reglas
una hora de nadie
en la cual aún las frases
se formulan de modo interrogante
y el futuro son puntos suspensivos
y no se ha apoderado la rutina
con su implacable celo imperativo
del infinito espacio de los párrafos
con amplio interlineado.

Pues bien

es esa página
el lugar donde quiero que habitemos.

#SafeCreative Mina Cb

sábado, 1 de julio de 2017

La imagen puede contener: exterior 



Instalarse en el reino del silencio

sin otra compañía
que un aliento cercano y afectuoso

y ver pasar la vida
saboreando todos sus matices

... y en paz

#SafeCreative Mina Cb
Imagen: Lavadero de Padules
(Almería)

viernes, 30 de junio de 2017

La imagen puede contener: noche 



PARA TODO USO

Cuando le preguntaban que por qué llevaba un encendedor en el bolso solía responder que era por si aparecía el hombre de su vida y era fumador. Y no andaba desencaminada, puesto que fue tal cual. Él le pidió fuego en un paso de cebra y ahí surgió el amor. Y perdió los tornillos hasta el punto de que al mes y medio se casaron, y ella le ofreció como regalo una vitrina en la que había hecho instalar aquel mechero que los hizo coincidir; y bromearon acerca de que él podría utilizarlo, como las mangueras de los centros comerciales, “en caso de emergencia”.
Claro que las aptitudes de Romeo le duraron lo que el agua en una cesta, porque en cuanto se instalaron en el piso de ella el pavo dejó el trabajo y se dedicó a visitar todos los bares del contorno, bebiéndose hasta el mistol y volviendo a casa como una cuba la mayoría de las noches. Y eso las que volvía, porque ella sospechaba que el resto las pasaba en compañías femeninas distintas a la suya. De modo que se acabó cansando y le pidió el divorcio, y él le fue dando largas y no había forma de que se diese el piro.

Una noche en que ella curraba él llegó puesto hasta las trancas. Tenía la costumbre de encender la tele y luego tirarse en el sofá a fumar. A ello se disponía pero se dio cuenta de que no tenía fuego. Rebuscó por todos los cajones y al final lo vio, brillante y evocador, decorando la pared del salón tras su cristalito transparente. Le pegó un buen puñetazo a la vitrina y lo cogió. No se dio cuenta de que se había hecho un corte en la muñeca hasta que la sangre comenzó a deslizarse entre sus dedos. Improvisó una venda con una servilleta sucia que había en la mesita, se tumbó en el sofá y prendió el cigarro, que cayó sobre la alfombra cuando se quedó dormido. La química se ocupó de lo demás.

Cuando los bomberos, alertados por una vecina, echaron la puerta abajo, el apartamento ardía por los cuatro costados. A ella la consolaron diciéndole que no había sufrido, pues tanto la gran pérdida de sangre como los gases tóxicos derivados de la combustión le causaron la muerte antes de que el fuego lo llegase a alcanzar. Y que seguramente, y debido a la curda que llevaba, él ni había llegado a darse cuenta.

El seguro la indemnizó y costeó todos los gastos.

#SafeCreative Mina Cb

jueves, 29 de junio de 2017

La imagen puede contener: una o varias personas 


LO QUE HAY

No más enfermedades contagiosas
ni ataques por sorpresa al corazón
ni perder de repente la razón
ni hacer la digestión con mariposas.

No más chocolatinas, no más rosas,
no más competiciones de pasión,
no más medias naranjas al limón,
no más persecuciones angustiosas.

Temo que para mí pasó la hora
de andar por ahí buscando un compañero
que ejerza la función reproductora.

Estoy ya muy mayor para florero
o para hacer el rol de sufridora
a cambio de escuchar algún “te quiero”.

#SafeCreative Mina Cb

miércoles, 28 de junio de 2017

 



EL PADRE MOTO

Confieso que me caen bien los jesuitas. Puede que porque son una orden religiosa que se ocupa más de los hombres que de Dios; hasta el punto de meterse en avisperos en los que no es difícil que una mañana se desayunen con un par de ráfagas de Kalashnikov y se terminen el café con el Altísimo. Eso los más aventureros, porque hay otros que ejercen la bonhomía a pequeña escala, y se quedan en su país haciendo el bien y sin mirar a quién.

Aquí, sin ir más lejos, tenemos tres claros ejemplos: el primero el del paciente Padre Lasa, que se curró lo del Barrio de Lourdes a base de cabezonería; el segundo el del Padre Perico, que lleva décadas de labor en pro de los más desfavorecidos y al que este año se le va a rendir un homenaje al haber sido nombrado Tudelano Popular; y el tercero es el del Padre Zubiaurre, más conocido como “El Dientes”, “Profidén” o “Padre moto”, que ha muerto hace unas horas en su tierra, Loiola, lugar al que marchó hace algunos años tras dedicar una buena parte de su vida a velar por los más necesitados de Tudela.

El padre Zubiaurre forma parte de nuestra memoria lo mismo que la fuente del pez o los columpios de hierro del Paseo de Invierno. Era una figura onmipresente y familiar. Circulaba en una destartalada moto en cuya parrilla no solía faltar, entre otros cachivaches y paquetes, alguna bolsa de la cual sobresalían unas cuantas barras de pan “para sus pobres” que el Zubi mendigaba por las panaderías de la zona. Tenía abiertas las puertas de todas las casas en donde habitaba la necesidad. Que no eran pocas, aún siendo muchas menos que ahora mismo. Aunque también es cierto que, en aquellos tiempos, los pobres eran pobres de solemnidad puesto que los servicios sociales no funcionaban, ni de lejos, como lo hacen hoy.

Al padre moto se le puede definir, más que por sus obras, por las anécdotas que protagonizó. Una de ellas se produjo cuando se encontró por la calle a un amigo que se había hecho una casa. Se ofreció a ir a bendecirla, el otro dijo sí y el pater se presentó con el incienso y las jaculatorias, roció las estancias y, una vez hubo acabado y antes de despedirse, le pidió al flamante propietario cien pesetas “para sus pobres”. En otra ocasión un conocido empresario tudelano a cuyo despacho había acudido, y viendo lo raída que llevaba la sotana, le dio 5000 pesetas para que se hiciera confeccionar una nueva. Pero la siguiente vez que se encontraron el Zubi seguía ("habiendo tanta necesidad -arguyó- no voy a gastarme el dinero en algo de lo que puedo prescindir") con la misma vestimenta, visto lo cual el donante se lo llevó al sastre, a quien pagó la sotana una vez esta estuvo terminada. Y la tercera, y creo que mi favorita, se produjo durante la Javierada, cuando los peregrinos llegaron el viernes a la explanada del Yugo y el Zubi se horrorizó al ver los bocadillos de txistorra: “¡Pero es viernes!”, protestó, desesperado. El cocinero le dijo que eso era lo que había y que si quería se lo comiera y si no no. El padre cuentan que miró el bocata, se santiguó unas cuantas veces, rezó algún paternoster y se trapiñó la longaniza mientras el cocinero añadía, divertido: “Y le aviso, padre, que en el Plano hay lomo con pimientos”.

Supongo que irá al cielo. Si lo hay. No creo que nadie en este mundo lo merezca más que él. Y si el cielo no existe, deseo de corazón que su bondadoso espíritu se reencarne en un gato doméstico de esos que pasan la vida tripa arriba, acariciados por el sol y bien alimentados, ajenos a la existencia de la muerte e ignorantes de las desgracias que aquejan a la especie humana.

Descanse en paz.

#SafeCreative Mina Cb
Imagen de Jesus Marquina Arellano

(Por cierto... creo que también oficiaba misas)

martes, 27 de junio de 2017

No hay texto alternativo automático disponible. 



 DEL MONO VENIMOS

No hace mucho fuimos monos
columpiándose en las ramas…
Nos subíamos a un árbol
y comíamos bananas;
teníamos piojos, liendres,
pulgones y garrapatas,
dormíamos al sereno,
íbamos a cuatro patas,
nos sacábamos los mocos
y ninguno protestaba…
Paseábamos por la selva
sin un puñetero tanga,
no pagábamos facturas,
no nos cobraban el agua
y no teníamos móvil
ni tableta, ni ordenata…

Pasaron unos añicos
(siete millones de nada)
y un buen día dijo el hombre
(léase la especia humana)
que ya valía de hacer
tal cantidad de monadas…
Y fue decirlo y cambiar:
nos pusimos a dos patas,
nos depilamos el pecho,
los costados y la espalda,
nos achicamos los ojos,
nos suavizamos la cara,
y luego ya nos metimos
con la vida cotidiana:
inventamos el leguaje,
el fuego y hasta las bragas,
nos fabricamos la rueda
y nos construimos casas,
mandamos a los chiquillos
a estudiar a Salamanca,
y hasta el IBEX 36
nos sacamos de la manga…

Pero tanta evolución,
tanto avance, tanta rata
de laboratorio muerta,
tanto Cesid, tanta Nasa,
tanto científico insigne,
tanta clínica privada,
tanto cirujano ilustre
de mente privilegiada…
Y aquí seguimos nosotros
(se entiende la raza humana)
con ese dedo del pie
(el meñique que le llaman)
que, salvo para jodernos,
ya no sirve para nada…

Pero ahí está, como un lastre,
ahí está, como una lacra
dañina e inextinguible,
antievolutiva y carca…
¿Para qué sirve ese dedo?
¿Para qué sirve, caramba?
Que un médico me lo explique
si es que hay alguno en la sala:
¿Para qué sirve el meñique
si no es “pa” tocar las napias?

El meñique es el cabrón
que siempre se nos inflama
cuando vamos a Javier
o a Santiago en caminata…
El meñique es ese bulto
que nunca encuentra su plaza
al meterse en un zapato
(o incluso en una alpargata).
El meñique es el sensor
que inmediatamente capta
esquinas, cantos y bordes
cuando los pies se descalzan.
El meñique es importante
(dicen, que a mí no me engañan)
porque guarda el equilibrio
del cuerpo sobre sus plantas…

En fin, que ya veis amigos:
por una sola ventaja
contra mil inconvenientes
se nos condenó a la raza
de los Adanes y Evas
que caminan a dos patas
a conservar el meñique…
aunque no sirva “pa” nada.

#SafeCreative Mina Cb